Esta tarde me he puesto a buscar más información acerca de la última boutade del Instituto de la Mujer en cuestiones de política lingüística y que, al parecer, consiste en cambiarle arbitrariamente el género a las palabras. Es decir, más o menos lo que hizo en su día una ex-primera dama al hablar de “jóvenes y jóvenas”.
Entro en la web de la Cadena Ser y veo que han abierto una encuesta con la pregunta: La ‘feminización’ de palabras como albañil (albañila) o miembro (miembra), le parece… ¿necesaria, innecesaria o indiferente?
Actualización 03.12.2006: parece que la encuesta ha desaparecido de la web.
Pues bien, abro la página de resultados y me encuentro esto…
¿No me digan que no es todo un poema visual? Imposible reflejar con mayor vulgaridad y elocuencia la opinión de los “miembros y miembras” de la ciudadanía española al respecto.



dios qué bueno, me he tronchado de la risa.
Pero es que el tema no la tiene, estoy hasta el 13 y el 14 de que hablen MAL, encima los que lo hacen, son políticos…
Garrotazo para ellos!
PD: Pedazo de blog el tuyo, quién tuviera un profe así!
Quizá esta miembra del Gobierno Zapatero reparó en la segunda acepción de la palabra miembro y quiso dotarla de femenino para que el auditorio sintiera, de forma ajena, lo que denota en latitudes como el Caribe, América Central y México.
(La solución al acertijo, en el diccionario).
Es interesante ver con que facilidad el idioma es cambiado, o mejor dicho manipulado, en virtud de los intereses de los que lo utilizan.
Me explico: Bibiana Aido es la Ministra de Igualdad. A nadie debería escapársele el significado que tiene feminizar las palabras infeminizables con el fin de ser ‘igualitario’ y por ende, políticamente correcto para un cargo como el que ostenta, que de igualdad no tiene nada si no es en beneficio de la mujer.
La actitud, lejos de ser casual, responde a una política de feminismo de género que este gobierno lleva a cabo en la presunción de que así defiende los derechos de la mujer. Nada más lejos de la realidad ya que a la larga es perjudicial tanto para la mujer como para la sociedad en general.
En todo caso la invención de la palabra no hubiera ido más allá si la ministra hubiera reconocido el error y punto. Lo más grave es que en un alarde de contumacia ha querido explicar que en el contexto ligüístico latinoamericano la palabra ‘miembra’ se utiliza habitualmente y por eso se le escapó sin otra intencionalidad añadida.
Señora ministra: No nos tome el pelo ni mucho menos nos trate de idiotas. Si es capaz de decir mentirijillas como ésta y creérselas hasta el punto de defenderlas en público ¿que nos espera de su actuación en el gobierno? Menuda igualdad. Es que algunos son más iguales que otros.
Vaya forma de perder el tiempo….. A ver si con la jornada laboral de 65 horas que ha propuesto la UE, evita que la gente piense tantas tonterias y produzca más.
Pues ReVenGer…a ver si te aplicas a lo que comentas..no se que haces perdiendo el tiempo en este foro…,ale!! a producir..
que le quede claro a toda españa!!…habran elecciones anticipadas!!…
Totalmente de acuerdo con Jorge Skibinsky: Viví muchos años en Iberoamérica y jamás oí a alguien decir “miembra”. Es más, en muchos países hispanoamericanos se habla el castellano mejor que en España. Pero si la LOGSE ha hecho estragos en la educación, incluyendo como es lógico el castellano, este empecinamiento por la “igualdad”, confunde los sexos con los géneros y lleva a ridiculeces como ésta.
Si la Ministra ha tocado el miembro de los miembros de la RAE es que ha metido la pata. Queramos o no. Un saludo.
Tranquila la Ministra. La Academia es imparcial: en lengua española no hay miembras, pero sí hay idiotas. Esto pasa por querer igualar a las personas de la cintura para abajo y no de la cintura para arriba.
Pues suscribo las críticas anteriores a esa estupidez de la búsqueda de lo políticamente correcto, aun a costa de hacer el ridículo.
Sin embargo, no entiendo como no se ha hecho la misma crítica, o mucha más, puesto que me parece infinitamente más grave, a algo que dijo en sus siguientes declaraciones, intentando justificar la estupidez. Me refiero a cuando dice: “… el problema quizá sea de género, por haber pocas mujeres entre los miembros de la RAE…”.
Llamar género a lo que es sexo, es cogérsela con papel de fumar. Los parlamentarios fueron advertidos por la RAE de la estupidez que suponía llamar a la ley que protege de la violencia doméstica, Ley de Violencia de Género. En su soberanía, hicieron caso omiso.
Eso ya no tiene remedio y, nos guste o no, así es como hay que nombrarla. Sin embargo, se está yendo un poco más lejos. Ahora, cuando se habla de las mujeres, se dice del género femenino que, en otro contexto sería correcto pero que, dicho así, supone una ignorancia supina, una importación ignorante del idioma inglés y una estúpida confusión entre el sexo como atributo animal y el sexo como sinónimo de la jodienda que, como todos sabemos, es pecado y no conviene nombrarlo y menos si hay niños.
¿Qué pensará D. Arturo Pérez Reverte, que ya se lamentaba del nombre la ley?.
No siempre se puede utilizar el femenino en la Lengua española, vease el siguiente ejemplo:
- “La ministra come pollas” en el blog de Paco Yon
A MUCHOS INTELEZTUALES CON Z , SE LES OLVIDA ALGO MARAVILLOSO QUE TIENE ELCASTELLANO. EXISTE EL FEMENINO… EL MASCULINO.. Y EL MARAVILLOSO NEUTROQUE NO DENOTA SEXO, SINO OFICIO O CARGO. asi pues no hay abogadas ni juezas ni ministras como no hay violinistos guitarristos ni dentistos. lo peor del caso es que son estos genios los que se supone que tienen que administrar nuestra vida, (o vido) y nuestros euros (o euras )
JAJAJA y de repente veo clara la discriminacion a la que ancestralmente se nos ha tenido a los hombres en el mundo de las artes musicales y desde aqui EXIJO que se le cambie el nombre al cuento y que de ahora en adelante a todos los niños españoles se les cuente el cuento del FLAUTISTO de hamelin, ya que todos sabemos que era un varon