He aquí uno de los últimos ejemplos (ya decadente y lastimoso, contaminado por su propio fracaso) de la modernización castiza que se intentó llevar a cabo al final del régimen franquista. ¿Y quién mejor para protagonizar un Hair a la española que Manolo Escobar?
Teniendo en cuenta que el Parque del Retiro no es Central Park, la elección de Benalmádena para rodar los exteriores me parece muy acertada, ya que le da al tema un aire “cosmopolita”.
Como por aquellos años veraneábamos en la Costa del Sol (menudos viajes en burro-taxi me he pegado) me resulta todo muy familiar.
Mis ojos de niño han visto eso.
El clip está sacado de la película La mujer es un buen negocio (1976). Atención a la gradación de superlativos: “Sabe raro. Muy raro. Rarísimo”.
“Soy soñador
como el que más”



Emilio, si sigues desempolvando vídeos como este vas a destruir la poca credibilidad que le queda a nuestro país. Ni Fraga en Palomares.
Hombre, no era esa mi intención. En todo caso, creo que voy a dejar de postear este tipo de vídeos. Ya desde el principio tuve mis dudas sobre si era conveniente abrir abrir esta sección. Lo hice a prueba, para ver cómo iba.
Todo esto empezó con una especie de conferencia-sesióndj que perpetré en el Instituto Cervantes de Milán sobre cambios de la sociedad española reflejados a través de la música popular. “Del bolero al tecno” se llamaba. La sesión empezaba con “Somos diferentes” de Antonio Machín (bolero años 40) y terminaba con “Somos diferentes” de Ellos (tecno, siglo XXI). Siempre me ha interesado la cultura popular como reflejo más o menos real o deformado de los cambios sociales.
Aquello de Milán, por cierto, trajo secuelas muy interesantes.
En fin, que estoy dudando de que las kodaks vayan a tener continuidad en la bitácora. Aunque es cierto que me traen muchas visitas, Makel(ele), al fin y al cabo, va de otra cosa.
Claro que tampoco era mi intención pedir que cerraras el quiosco de las Kodaks. A mí me encantan y habría que pensar si no sería interesante introducirlas en clase, al menos en dosis homeopáticas, como dicen los cursis.
Pues no sé qué decirte. Veo una gran diferencia entre enseñar en España o fuera, y especialmente en los Países Bajos.
Supongo que en enero nos mandarán ya el nuevo Plan Curricular del Instituto Cervantes (PCIC), en el que se hace hincapié en la competencia intercultural del alumno. A ver cómo lo afrontamos, porque el aprendiz holandés tiene un montón de cualidades (motivación, valoración del error, autonomía…) pero no tiene suficiente conciencia de la importancia para el aprendizaje de un buen desarrollo estratégico e intercultural. En general, es una sociedad bastante autosatisfecha y que mira un poco por encima del hombro a otras, especialmente a la española (los estereotipos siguen funcionando).
Es muy diferente cuando uno trabaja en inmersión. En Granada era la leche, especialmente con los alumnos norteamericanos, mucho más abiertos y receptivos que los europeos, con menos prejuicios.
En fin, son retos. Y eso me gusta. A ver qué hacemos con el nuevo PCIC. Espero que JM nos ilumine un poquillo.
¿Y como está usted tan seguro de que se grabase en Benalmádena? Los burros están en Mijas.